jueves, 22 de junio de 2017

Reseña: Born In Exile - Drizzle Of Cosmos.

Autoeditado y a través del sello Black Heaven nos llega un interesante debut, amigos. Desde Barcelona recibimos la ópera prima de Born In Exile, una joven y ambiciosa banda formada en 2012 y que, tras varios cambios de formación y algunas dificultades, se acabó completando como un conjunto estable y más fuerte que nunca, según sus propias palabras. Hoy, Born In Exile son Cris Vega a la voz, Rodrigo Baez y Carlos Castillo a las guitarras, Juanma Ávila a la batería y Lucas Comuñas al bajo. Y lo cierto es que no es una banda que vaya mucho de presentaciones ni historias, lo suyo es pasar a presentarse directamente con su música, que ya es toda una declaración de intenciones. 

La propuesta de estos catalanes es difícil de describir de forma breve, pues han logrado crear un sonido muy propio desde esta su primera obra, pero se puede decir que parte de una base de Metal progresivo, en el que tienen lugar algunos pasajes melódicos con otros más rápidos y técnicos, ritmos pesados... un poco de todo, muy elaborado, sin perder fuerza en ningún momento y bien liderado por la portentosa voz de Cris, que ya veréis que canta espectacular esta muchacha. A partir de ahí, se van sucediendo distintas influencias que hacen que este Drizzle Of Cosmos sea un álbum ciertamente imprevisible. 

Tras la inquietante intro Subject 6850, se nos viene encima Revenant, el primer tema del disco y en el que la banda ya deja claro que no va de bromas. Para ir empezando ya nos muestra un tema de estructura compleja, con un gran lucimiento por parte de las guitarras en varios pasajes, un buen juego de ritmos y una voz que ya está a otro nivel. Por su parte, Fields of Fire da una vuelta de tuerca al tema anterior y la banda luce todas sus virtudes, formando una dupla inicial de temas realmente brillante. Seguimos con Dievergent, un corte de aires orientales en su parte instrumental y con mucha energía en su conjunto, que deja paso a Between, uno de los más largos del disco, y que en su exquisita elaboración contiene ciertos pasajes muy experimentales, alternándose con otros más teatrales y algunos más accesibles, tiene de todo y no le sobra nada. Born In Exile me están dejando dudas sobre si esto realmente es un debut, amigos. La madurez que rezuman sus composiciones son dignas de una banda perfectamente consolidada y con años y años de carrera a sus espaldas. Eso sí, esa madurez del sonido se mezcla bien con la frescura digna de una banda joven.


El disco sigue avanzando hacia End Of The World, en el que tiran por una vertiente más directa y cañera dejando un poco de lado la experimentación para ir a meter caña, que también viene bien. Ojo a la voz de Cris en este tema... bueno, en todo el disco, qué cojones. Tycoon, de ritmo contundente y pesado aunque no exento de algunos cambios de ritmo, y Madness Light, que contiene una atmósfera muy de heavy clásico mezclada con ambientes orientales, nos llevan al corte más ambicioso del disco, No End, que se va hasta los nueve minutos de duración en otra muestra de la versatilidad de Born In Exile y que tiene absolutamente de todo. Para terminar nos queda La Serpiente del Condenado, único tema interpretado en castellano, formando un corte potente y directo para cerrar el disco a un alto nivel.

Total, un disco de una elaboración curradísima, con una banda que pone toda la carne en el asador en esta, su primera carta de presentación. Lo único que he echado en falta es un sonido un pelín más pulido para llenar más de energía las composiciones, pero es un detalle sin importancia teniendo en cuenta el nivel del material que conforma Drizzle Of Cosmos. Lo dicho, buenas voces, buen lucimiento de guitarras tanto a nivel rítmico como solista, buen juego de ritmos por parte de batería y bajo... un disco completísimo de esta banda catalana que, si sigue por este sendero, puede dar mucho de qué hablar en el futuro.

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